La radiación solar ultravioleta,también denominada radiación UV es una parte de la energía radiante (o energía de radiación) del sol.

 

Se transmite en forma de ondas electromagnéticas en cantidad casi constante. Desempeña un papel importante en la determinación de las condiciones climáticas, el balance energético y el equilibrio natural de la Tierra. Es invisible al ojo humano, a diferencia de otros tipos de radiaciones, aunque algunos tipos suponen una seria amenaza para la salud de nuestros ojos si no los protegemos de manera adecuada. Los ojos y la piel son los órganos más susceptibles a los efectos nocivos de la radiación UV.

¿Qué tipos de radiación UV existen?

La radiación UV se clasifica, según su comportamiento en la atmósfera terrestre, en tres tipos.

  • Tipo C (UVC). Son los más peligrosos, aunque afortunadamente la capa de ozono ejerce como barrera y evita que alcancen la superficie de la Tierra.
  • Tipo B (UVB). Estos rayos sí atraviesan la atmósfera. Son los más perjudiciales para la salud y los principales responsables del daño ocular.
  • Tipo A (UVA). También atraviesan la atmósfera. Aunque son menos dañinos, también debemos protegernos de ellos. Producen el bronceado de la piel y las reacciones de fotosensibilidad.

¿Los ojos cuentan con sistemas de protección ante esta radiación?

El ojo humano tiene mecanismos de protección frente a la radiación solar, como los párpados, las pestañas y otras estructuras internas, que bloquean parte de los rayos ultravioletas, aunque no la cantidad suficiente para evitar los daños que puede provocar una exposición prolongada al sol sin unas gafas dotadas de los filtros adecuados.

¿Qué lesiones produce la radiación solar en los ojos?

  • En la córnea: Los UVB pueden provocar queratitis, como suele ocurrirles a los esquiadores en la nieve. Esta lesión corneal provoca fotofobia y una sensación de arenilla dentro de los ojos.
  • En la conjuntiva: Los UVA y UVB pueden causar pterigion, que es una membrana vascularizada que invade la cornea y progresa hacia la pupila, o pingüecula, lesión de color amarillento cerca del limbo corneal.
  • En el cristalino: La opacificación del cristalino es la acción más habitual de los rayos UVB, lo que da lugar a las cataratas.
  • En la retina: la radiación del sol puede llegar a “quemar” la retina foveal, por ejemplo, si vemos un eclipse solar sin la protección adecuada. Además, pueden haber una relación entre la radiación solar y la Degeneración Macular asociada a la edad (DMAE).
  • En los párpados: El sol puede provocar lesiones cutáneas que pueden desarrollar un cáncer en la piel de los párpados.

Para protegernos de la radiación UV, ¿sirven todas las gafas de cristales oscuros?

Un error común es creer que todas las gafas oscuras protegen de la radiación UV. Lo cierto es que, si unas gafas de sol carecen de filtros especiales para bloquear este tipo de radiación, los daños en nuestra salud visual no sólo serán los mismos, sino que aumentarán, ya que las lentes sólo filtrarán la intensidad luminosa, provocando una dilatación mayor de la pupila y una mayor entrada de radiación UV en el ojo.

¿Qué características deben tener unas buenas gafas de sol?

Es fundamental la utilización de lentes con filtros especiales que respondan como mínimo a dos finalidades prioritarias: impedir que lleguen al ojo las radiaciones dañinas, como son el infrarrojo y el ultravioleta, y reducir la intensidad de las radiaciones visibles para evitar el deslumbramiento y proporcionar una visión nítida y confortable. Sólo las gafas de sol adquiridas en establecimientos sanitarios de óptica, bajo el consejo y prescripción de su óptico-optometrista, podrán garantizar la calidad de los filtros y la salud visual y ocular del usuario durante su uso.

¿Cuándo es más intensa la radiación solar?

La intensidad de la radiación solar varia según la hora del día. Durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, la radiación solar incide en la Tierra de manera casi horizontal, por lo que es menos dañina. Sin embargo, en las horas centrales del día (entre las 12 y las 4 de la tarde), la radiación alcanza su mayor intensidad, incluso cuando el cielo está nublado. Las paredes, cristales de los edificios, el asfalto y el césped, así como la altitud sobre el nivel del mar, también influyen en la intensidad de la radiación solar.

¿En qué lugares debemos tener más precaución?

Tanto en las playas como en la montaña se da un elevado número de lesiones oculares ocasionadas por falta de prevención. En ambos casos, se dan todos los factores de alto riesgo para la salud ocular.

¿Cuánto tiempo hace falta para que aparezca malestar ocular?

El tiempo de exposición al sol para que puedan llegar a producirse lesiones de graves en un lugar nevado, y sin lentes protectoras adecuadas, es de una a tres horas. En zonas costeras, el margen de tiempo se amplía algo más, porque el grosor protector de la atmósfera es mucho mayor y la reverberación de la luz en el agua y en la arena es de una intensidad menor que la producida por la nieve.

¿Quiénes deben proteger especialmente sus ojos?

De las radiaciones solares deben protegerse con mayor cuidado la población más joven y, sobre todo, los menores de 18 años, ya que es el grupo de población que todavía no ha desarrollado completamente los filtros naturales que le protegen de las radiaciones solares. Los deportistas que practican su actividad al aire libre y las personas mayores también deben proteger sus ojos con gafas de sol de calidad.